L. Dolz Belenguer
hace 2 meses
Pedí un corte con degradado explicando con detalle cómo lo quería. Tenía cita con Maluma (aunque se me presentó como Sebastián). Desde la primera toma de contacto estuvo cuestionando lo que le pedí. Le dejé hacer en un lado y le dije que disculpara pero que no me había entendido, que quería más alto el cero sin cargarse el pico natural de la forma de mi pelo en las entradas. Un compañero suyo entró a gritar que le enseñase una foto (ya empecé a sentirme algo violentado por el ambiente). Le enseñé fotos varias de mi Instagram. Él me empezó a tratar de “bro” y a decir que no sabía lo que le pedía y le dije que pensaba que le había hablado desde el respeto tratando de conseguir el corte que buscaba y que no entendía su forma de responderme. Acabó haciéndome lo que le había pedido expresamente que NO hiciera. Y me espetó “te explicas muy mal” en repetidas ocasiones. En mi vida me han tratado así en una peluquería. Desde luego no volveré a pisar este establecimiento y ojalá se tomen medidas para que esta persona trate a sus clientes con respeto y sin esos aires de soberbia.