A. Fernández Urbano
hace 2 meses
He ido 3 veces, la primera me dejaron muy bien y la segunda no me quedé tan satisfecho. Pero en esta tercera visita después de estar esperando a que me atendieran en el mostrador, la chica me pregunta que quería y tras responderle que quería cortarme el pelo, no me contesta, me deja de pie y se va a hablando por teléfono. Tras unos minutos me voy de la peluquería ya que no me atiende la chica y al salir un peluquero me intenta retener, amablemente, para evitar que me vaya con mal servicio. ¡Es una pena que algunas personas se tomen la atención al público de esta manera! Me recomendación es que no cuesta nada atender al cliente antes que al teléfono.